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Accidentes: Efectos Adversos De La Marihuana

I love marijuana accidents

Accidentes y marihuana

La mayor preocupación en temas de salud para muchos consumidores de marihuana son los peligros inherentes de la incapacidad. La marihuana tiene efectos adversos notorios en la concentración mental y las destrezas psicomotoras relacionas con la conducción y otras actividades importantes. Si bien los peligros por conducir borracho superan ampliamente a los de conducir colocados estos no deben pasarse por alto. Muchos defensores de la marihuana pueden alegar que nadie nunca ha sido dañado por el uso de la marihuana pero no hay duda de que se han producido algunas muertes en accidentes. Los accidentes suelen ser consecuencia de un uso irresponsable y por no llevar cuidado. Pueden (y deben) ser evitados al apreciar correctamente los efectos de la marihuana.

Estudios basados en la conducción mediante simuladores han demostrado de forma consistente que la marihuana afecta adversamente ciertas capacidades a la hora de conducir, en particular: aquellas referidas a la capacidad de seguimiento; mantener una velocidad constante; guardar la distancia con respecto a otros vehículos; atención; apreciar la velocidad y distancias; visión periférica; y coordinación en tareas complejas. También se ven afectados negativamente el equilibrio y la fuerza constante.

La marihuana no perjudicará notablemente la coordinación o el tiempo de reacción (por ejemplo, la capacidad de pisar el freno en situación de peligro). Pero, afectará la coordinación y aumentará los tiempos de reacción en tareas complejas cuando una decisión rápida es vital (por ejemplo, escoger entre si girar a la derecha o a la izquierda para evitar un obstáculo; o si acelerar o parar en un paso a nivel al aproximarse un tren). En la mayoría de los casos, la marihuana no afectará la rutina de conducir pero puede ser peligrosa en situaciones de emergencia.

Mientras no se conduce, el mayor peligro de la marihuana es su negativo efecto en la concentración y en la memoria a corto plazo. Es fácil olvidar las medidas de seguridad vitales y muchos usuarios son susceptibles de dejar el grifo del agua abierto o la estufa enchufada o son capaces de perder sus llaves y así muchos otros más casos. La marihuana debería evitarse a toda costa mientras se realizan trabajos que requieren estar concentrados como controlar el tráfico aéreo o manejar maquinaria compleja. Algunos usuarios crónicos podrían desarrollar un grado de tolerancia a estos efectos pero un usuario que no esté acostumbrado no estará nunca capacitado para juzgar su propia incapacidad. Por este motivo, es mejor errar del lado de la precaución.

Uno de los mayores efectos desconcertantes de la marihuana es su habilidad para hacer que las cosas familiares resulten extrañas. Los conductores pueden encontrarse completamente perdidos en un vecindario conocido u olvidarse de coger la salida correcta de la autovía.

Por suerte, muchos de los consumidores de marihuana son conscientes de tal situación e intentan compensarla disminuyendo la velocidad de conducción. De hecho, muchos policías consideran una conducción anormalmente reducida como signo de haber consumido marihuana. En este sentido, los síntomas de incapacidad de la marihuana y del alcohol son totalmente distintos. Cierto es que el alcohol tiende a alentar una conducción temeraria y la velocidad.

Investigadores de la Administración Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NHTSA) llegó a la conclusión de que la marihuana produce una reducción modesta dependiendo de la dosis en el desarrollo de la actividad conductora con efectos que "no son inusuales en comparación con muchos medicamentos legales". Se encontró, incluso, que dosis mayores de marihuana tiene efectos adversos más pequeños en la conducción que el alcohol en una proporción de este del 0.08% en la sangre. El umbral legal para conducir bajo los efectos del alcohol se sitúa normalmente entre un 0.08% y un 10% en Estados Unidos.

Hay un sinfín de estudios sobre accidentes que han demostrado que la marihuana es menos peligrosa que el alcohol a la hora de conducir. Un estudio exhaustivo de una década de datos de accidentes en Estados Unidos han revelado que los conductores libres de alcohol pero con marihuana en sus cuerpos tenían un "ligero riesgo elevado" de comportamiento inseguro al volante pero siendo este menor que el mostrado en los conductores con cantidades legales en su sangre (Bédard). Resultados similares se dieron en un estudio a gran escala en Francia (Laumon).

Otros estudios han sugerido que la marihuana es más peligrosa en las dos primeras horas de intoxicación cuando los niveles más altos de THC se encuentran en la sangre (Drummer, Grotenhermen).

En 1992, un estudio de la NHTSA en 1.882 accidentes mortales, encontró alcohol en la sangre en el 51,5% de todas las víctimas y solo un 6,7% tenían marihuana en sus cuerpos —dos tercios de los cuales tenían también alcohol en su sangre (NHTSA). Después de analizar los accidentes en los que la marihuana estaba implicada, la NHTSA llegó a la conclusión de que "no había ninguna indicación de que la marihuana por sí misma pudiera causar accidentes mortales".

Sin embargo, la combinación de alcohol y marihuana era claramente peligrosa. Muchos de los estudios sobre conducción matizan que,  al combinarse con otras drogas, los efectos adversos de la marihuana son adictivos. Un estudio californiano de jóvenes muertos en accidentes de tráfico reveló que el 80% de las muertes relacionadas con la marihuana también estaba presente el alcohol (Williams). Claramente, los consumidores de marihuana deberían evitar el alcohol y otras drogas mientras conduzcan.

La marihuana produce deficiencias psicomotoras importantes durante las primeras horas de haber sido consumida. Por supuesto, los efectos tienden a desaparecer después de eso. Unos cuantos estudios han descubierto efectos sutiles entre las 4 y las 8 horas pero no hay de lo que preocuparse en lo que concierne a temas de seguridad. Un estudio afirma haber detectado efectos muy débiles hasta pasadas 24 horas en tests de simuladores de vuelo. Otros estudios aún no han confirmado dichos efectos (Yesavage).

Si has consumido marihuana recientemente puede que desees llevar a cabo un diagnóstico interno antes de conducir. Si has perdido el hilo de las conversaciones o te has olvidado de lo que ibas a decir, definitivamente estás demasiado colocado como para conducir bien. Para probar tu coordinación motora trata, simplemente, de hablar mientras estás a pata coja. Si pierdes el equilibrio, probablemente estés colocado y no deberías ponerte al volante. Otra prueba es extender los brazos al máximo y cerrar los ojos. En ese momento, trata de tocarte la nariz con la punta de los dedos. Si fallas, estás demasiado colocado para conducir.