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La Importancia del Suelo Para la Marihuana

I love marihuana suel

Marihuana cultivada en suelo

Una vez que tengas tus semillas, el siguiente paso es asegurarte de que tu planta de marihuana empieza de la mejor forma posible. Preparar el mejor terreno y comprar el equipamiento adecuado son los siguientes pasos cruciales para conseguir un cultivo de marihuana increíble. Puedes cultivar tu marihuana tanto en interior como en exterior e incluso por un presupuesto muy pequeño puedes obtener grandes resultados. Sólo necesitas ser creativo y asegurarte de leer mucho sobre el cultivo de marihuana.

Multitud de cultivadores por todo el mundo escogen cultivar su propio producto en sistemas de jardines hidropónicos. Esto se debe a que las plantas de marihuana pueden usar los nutrientes tan pronto como pueden ser absorbidos por lo que el cannabis suele crecer extremadamente rápido en los jardines hidropónicos. Sin embargo, el tiempo, el equipo y las destrezas necesarias para mantener un sistema de este tipo están lejos del alcance y los objetivos de esta sección para principiantes (haz clic aquí para obtener más información sobre la creación de un jardín hidropónico). En última instancia, la mejor forma de ser un sencillo cultivador autosuficiente es volver a los orígenes, es decir, estar dispuesto a coger tus semillas y a ensuciarte las manos.

 

La Importancia del Suelo

Para una planta, el suelo es una buena porción del mundo. El suelo le proporciona un buen punto de anclaje frente a los fuertes vientos y la lluvia intensa. El suelo transporta el agua a las raíces sedientas, estas absorben también los nutrientes que permiten a la planta crecer fuerte. Un buen suelo absorbe varias veces su propio peso en agua y la retiene como si fuera una esponja, manteniéndola disponible para el sistema de raíces de tus plantas durante todo el tiempo posible antes de evaporarse. Un buen suelo permanece suelto, tanto si está húmedo como si está seco, con la suficiente densidad para permitir a las raíces obtener un agarre fuerte pero, lo suficiente ligero, al mismo tiempo, para permitir la fácil expansión de las nuevas raíces pues brotarán para acomodar las necesidades de la planta en crecimiento. Por el contrario, un suelo pobre puede obstaculizar el crecimiento de tus plantas y provocar que se atrofien o incluso evitar que alcancen su pleno potencial por lo que merece la pena empezar con el mejor suelo que puedas conseguir.

 

En última instancia, tanto si decides madurar tu planta en interior como en exterior, el suelo va a ser un ingrediente decisivo en tuéxito. Si estas siguiendo el orden sugerido en esta guía de crecimiento, entonces vas a cultivar tus plantas desde su etapa inicial como semilla hasta cosecharla cuando esté madura. Si ya estas trabajando con un esqueje o tienes una planta pequeña, el follaje de este superará finalmente su hábitat actual y el suelo se convertirá en una preocupación principal al trasplantar.
A medida que crece tu cultivo, tus plantas van a ir pasando por diferentes fases en su ciclo de vida (ver la sección "Ciclos de Vida de la Marihuana"). Los suministros necesarios para el crecimiento cambiarán dependiendo de la edad de tu planta. Los siguientes artículos contienen información que te ayudará a decidir que equipamiento necesitas para la "germinación" inicial de tus semillas (la etapa en la que se activa el proceso de crecimiento en sí). Después de esta etapa, querrás considerar el mejor tipo de suelo para tus plantas una vez que estén preparadas para ser emplazadas permanentemente en un recipiente.

 

Suelos que son válidos: suministros que puedes encontrar en tiendas y cortar la tierra

Los tapones de turba son probablemente la forma más simple y conveniente de empezar. Estos cilindros recubiertos con malla de musgo esfagno deshidratado son una buena elección para la mayoría de las clases de semillas en sus inicios. Estos se pueden encontrar en cualquier sección de hogar y jardín de una tienda de suministros y vienen generalmente con un pequeño terrario de calidad y una bandeja poco profunda para almacenarlo de forma fácil.
Para empezar simplemente hiende un pequeño agujero, de cuatro centímetros de profundidad, en la parte superior del tapón usando un lápiz, coloca una o dos semillas y sitúa los tapones de turba sembrados en la bandeja. Añade 4 centímetros de agua para cubrir la parte inferior. Los tapones de turba absorben fácilmente el agua, manteniendo las semillas en la parte superior exponiéndolas de esta forma a la humedad necesaria para hacerlas brotar pero estos también desprenden la humedad rápidamente por efecto de la evaporación por lo que debes asegurarte de mantenerlos bien regados.


Si no eres capaz de encontrar tapones de turba, la tierra para macetas se encuentra fácilmente y es un método económico con el que sembrar las semillas y que debería poder encontrarse en cualquier parte desde una tienda de jardinería en unos grandes almacenes hasta en un supermercado. Tanto la tierra para macetas y el parecido (pero normalmente más caro) abono compostado son ricos en los nutrientes necesarios para alimentar los brotes de la mayoría de las especies y convertirlos en fuertes y vigorosos plantones. Sólo presione suavemente la semilla hasta la mitad de la tierra, y mantenga luego el suelo húmedo y blando durante esta fase porque la tierra de macetas excesivamente compacta se vuelve tan dura como mortal si se deja secar, pues rápidamente estrangulará las plantas enraizadas en ella.

Los cultivadores de marihuana y los jardineros tienden por igual a "cortar" la tierra para macetas adquirida en tiendas con arena o cualquier otra tierra de la zona que pueda emplearse. Una mezcla del cincuenta-cincuenta que combine la tierra para macetas con hojas o mantillo, musgo esfagno deshidratado (turba) o casi cualquier tierra local o arena que haga crecer una planta proveen mas que nutrientes suficientes para las primeras fases críticas del crecimiento por lo que un saco de tierra puede como mucho utilizarse dos veces. Más importante aún, el agregar materiales no aglutinantes evita que la tierra para macetas se endurezca, lo cual es esencial para la expansión ilimitada de las raíces pues una planta que crece busca más nutrientes, agua y un agarre más fuerte a la tierra.

 

Haz Tu Propio Suelo

Si vives cerca de una granja o si estas dispuesto a hacer tu propio abono de crecimiento usando excrementos animales y otros elementos orgánicos, también puedes crear tu propio suelo y que sea altamente efectivo. El excremento de vaca y especialmente el de cerdo limpiado de los establos y las pocilgas, y luego envejecido durante un año o más, resulta un excelente medio de crecimiento incluso al mezclarlo al cincuenta-cincuenta con arena. Busca también empresas de excavación que recogen las capas de tierra superiores (mantillo) de los lugares de trabajo pues a menudo la venden barata por los costes derivados de su recogida; una buena capa de mantillo oscuro puede ser usada para poner en marcha las plantas de marihuanas sanas tal cual.

Cambiar el Suelo de Tu Tapón de Crecimiento

Incluso después de que las semillas hayan brotado con éxito, la calidad del suelo puede tener un serio impacto en el ciclo vital de la maduración de la marihuana. Si escoges cultivar exclusivamente en interior entonces tu capacidad para controlar la calidad del suelo se incrementa considerablemente. Sin embargo, si decides sembrar tu producto en exterior, puedes utilizar una mezcla preparada de suelo para crear un oasis de crecimiento sano en lugares donde la marihuana no podría crecer por sí misma. Esto ha sido explotado con buen provecho por generaciones de agricultores de marihuana ilegales quienes usan este "método oasis" para crear pequeñas parcelas, difíciles de ver, de floreciente marihuana en entornos donde la policía antidroga no esperaría encontrarlos cultivando y en un terreno donde la mayor parte de las persona intrépidas no se tropezaría con ellas.
Dos lugares de crecimiento ideales no serán iguales, pero la mayoría de los suelos pueden hacerse para soportar las plantas de cannabis con la aplicación sensata de nutrientes naturales para plantas adultas y fertilizantes.