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Marihuana: Luces de Crecimiento

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Marihuana: Luces de crecimiento

Las plantas realizan la fotosíntesis transformando el dióxido de carbono en material orgánico que constituye la planta (carbón, proteínas, azúcares. . .) usando la energía derivada de la luz solar. Esa energía es absorbida a través de proteínas especializadas con moléculas de clorofila que están contenidas en membranas celulares fotosintéticas llamadas cloroplastos. La clorofila absorbe mayormente los rojos y azules, pero esta sangre de la planta de color verde es pobre al absorber la luz de la parte verde del espectro porque estas longitudes de onda rebotan. La clorofila absorbe tanta luz roja y azul en cualquiera de los extremos de las longitudes de onda del verde que ningún otro color salvo el verde es visible hasta el otoño, cuando la clorofila decae y se revelan los otros colores.

Existen dos tipos de clorofila: Clorofila a y Clorofila b (nótese el indicador en minúscula). Estos difieren levemente en su composición química y en sus frecuencias de luz absorbida. El tipo a absorbe porciones violeta y rojas del espectro de 430 a 662 nanometros (nm); el tipo b absorbe azules a través del amarillo, de 453 a 642 nm. Los dos tipos de clorofila juntos absorben lo que se denomina Radiación Fotosintéticamente Activa (RFA), definida como una banda espectral entre 400 (violeta) y 700 (rojo) nanometros que la mayoría de las hojas de las plantas encuentran necesaria para la fotosíntesis. La unidad de medida RFA se deriva del número de los microcódigos de las partículas de luz o (mu mol), por metro cuadrado por segundo que golpea la superficie. Este valor proporciona un logaritmo que indica la Densidad del Flujo de Fotones Fotosintéticos (PPFD) que puede ser utilizado para determinar cuánta luz útil está siendo radiada en tus plantas.

 

Luces LED de crecimiento

Los diodos emisores de luz (LED) han revolucionado el mundo de la iluminación en los últimos años. Los LED son de bajo voltaje, con batería de larga duración para las linternas. Estos producen tanto o más luminosidad que las bombillas incandescentes y emiten muy poco calor (de hecho, esto podría ser necesario para calentar tu habitación de cultivo). Sin embargo, no será necesario tener ventiladores de refrigeración y conductos, y no será, en absoluto, necesario tener un extintor cerca. Una ventaja adicional podría ser que el poco calor que emiten los LED los hacen casi indetectables a los dispositivos de imagen térmica que pueden localizar fácilmente los infrarrojos emitidos por las lámparas de crecimiento convencionales de sodio de alta presión. Las luces de crecimiento incandescentes pueden ser más ruidosas de lo que a un cultivador discreto le gustase; las unidades de sodio a alta presión emiten precisamente un potente zumbido que puede ser escuchado desde otra habitación, especialmente al arrancar.

Ten en cuenta que no todos los LED son iguales: Comprueba la potencia (vatios) y el flujo luminoso indicado (lúmenes), en términos generales, cuanto mayor sea el valor de cualquiera de los dos, más brillante será la luz. Además, busca marcas de calidad de LEDs como Cree Procyon o Philips Luxeon. Cuando vayas a comprar una luz de crecimiento LED, asegúrate de limitar tus elecciones a los modelos construidos para tal fin con LEDs que están "ajustados" para emitir luz incrementada con los cuatro picos de color que más necesitan las plantas.

Las luces de crecimiento LED no son tan caras como las luces de crecimiento convencionales y normalmente cuestan menos que los sistemas incandescentes. El desembolso inicial de dinero provoca que muchos cultivadores no puedan reconvertir sus habitaciones de cultivo a LED, pero la amortización es inmediata y gratificante. Hasta el 90% de la electricidad requerida por las bombillas que son de filamento es gastado como calor, por lo que se deduce que las luces LED al ser más frías pueden producir el mismo número de lúmenes a un considerable coste menor de vatios. Los expertos calculan que un cultivador medio puede amortizar su inversión con el ahorro en el consumo eléctrico en uno o dos años.

Si el ahorro energético y la reducción de la posibilidad de prender fuego a tu casa no son lo suficientemente convincentes, las luces LED no requieren prácticamente mantenimiento alguno o reemplazo (lo cual es una cualidad que admiro mucho en una pieza de material). Algunos fabricantes afirman 100.000 horas de vida de sus LEDs, lo que equivale a más de diez años de uso.

 

Luces fluorescentes

Otra alternativa a las convencionales luces de crecimiento de sodio a alta presión y haluro metálico es un dispositivo de iluminación compacto fluorescente, como los que se venden en los centros comerciales para usarlas como iluminación bajo la marquesina de los armarios. La venta al por menor de estos dispositivos de iluminación cuesta unos 10 euros (puedes reemplazar los tubos compactos, si logras encontrarlos) haciéndolos especialmente atractivos a los primerizos y a los cultivadores que deben operar con un presupuesto muy ajustado. Algunos cultivadores informan de tener buenos resultados al usar los fluorescentes de tipo espiral que pueden enroscarse en las tomas de las luces convencionales, afirmando que estos pueden moverse, más fácilmente, como sea necesario para ayudar a maximizar el crecimiento.

Las luces fluorescentes no son tan brillantes como las bombillas incandescentes ni los LEDs pero producen la mayor parte de la luz que una planta necesita para crecer y funcionan desprendiendo mucho menos calor que las bombillas de filamento por lo que pueden ser situadas a escasos centímetros de una planta sin quemar el follaje. Un cultivador utiliza una combinación de fluorescentes situadas en el suelo, iluminando hacia el techo, con más montadas en las paredes y lámparas de sodio a alta presión en la parte superior, sus resultados nunca han sido desilusionantes.

Al igual que las unidades LED, las lámparas de crecimiento fluorescentes utilizan una fracción de la electricidad que requieren las lámparas que usan filamentos calentados para producir luz, lo cual añade una ventaja al reducir los costes de electricidad que podrían ser monitarizados por algunos organismos. También son menos evidentes como una fuente de calor a los detectores de infrarrojos.

 

Reflectores

Las superficies reflectantes pueden incrementar eficazmente la intensidad de cualquier luz y no pueden faltar en cualquier sistema de crecimiento cerrado. Mi configuración favorita era una de las baratas, espejos de cuerpo entero de 30x120 de un centro comercial (sobre 5 euros cada uno) colocados frente a la pared. Luego, espejos adicionales en el suelo reflejando la luz otra vez hacia el techo, de vuelta al reverso de las hojas que nunca reciben la luz directa del sol en la naturaleza. Una desventaja es que los espejos tenían que ser limpiados con regularidad (sin rociar el limpiador directamente pues podría rociar tus plantas) para mantener el reflejo a su máxima intensidad.

Una alternativa para una persona pobre de los espejos es simplemente forrar las paredes y el suelo con papel de aluminio, cinta adhesiva o chinchetas, tantas como se necesiten, para mantenerlo en los lugares deseados. El lado brillante de la lámina de los envoltorios alimenticios es muy reflectante al igual que barato. No es práctico de limpiar debido a su innata fragilidad pero es fácil y barato de remplazar en caso de ser necesario. Yo también he usado cuadrados de papel de aluminio con ranuras estrechas hechas desde uno de los bordes hasta el centro como un reflector para la zona inferior. Deslizando la ranura del papel de aluminio alrededor del tallo de una planta hasta su centro devuelve la luz hacia arriba ayudando a maximizar el crecimiento y el aluminio actúa como un escudo de vapor, reteniendo la humedad que de otra manera se evaporaría del suelo.

Por último, está el realmente barato, pero efectivo, reflector de la bolsa de patatas fritas. Las patatas fritas se venden a menudo en bolsas de Mylar que por sí mismas no son una barrera adecuada contra la humedad por lo que de esta forma forma son recubiertas con una fina capa de lamina reflectante en su interior. Las paredes hechas con bolsas de patatas fritas unidas son una delicia para los tacaños pero tenga en cuenta que se funden rápido y arden generosamente una vez encendidas.