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Métodos de Crecimiento Para la Marihuana en Interior

I love marihuana sistemas cultivo bajo techo

Cultivo de marihuana en interior

Para algunos cultivadores en algunos lugares puede darse la situación de que no sea viable el cultivar las plantas en exterior; incluso en un mundo en el que el cannabis se legalizara en todos los ámbitos, seguramente habría conductas sociales negligentes por parte de aquellos que prefieren robar los frutos del trabajo ajeno antes que cultivar su propio cannabis. Esto ya ha sucedido, con al menos, un disparo fatal pero (extrañamente) justificable legalmente en California. La producción de los agricultores siempre ha batallado con los saqueadores y parece como que los cogollos de marihuana son capaces de atraer a depredadores más peligrosos que las zanahorias o las coles han hecho nunca.

La solución es crecer tus plantas bajo las condiciones de un sistema artificial o híbrido artificial-natural dónde estén protegidas de un ambiente inhóspito y de los cambios climáticos. Un hábitat dónde cada faceta del ciclo vital de la planta pueda ser controlado estrictamente en cada etapa para asegurar el ambiente más idóneo. Las operaciones de crecimiento híbridas proveen a las plantas tanto con elementos naturales como artificiales (los invernaderos son un ejemplo) mientras que los sistemas en "armarios" están casi o completamente aislados del mundo exterior.

Un sistema híbrido puede ser tan complejo como un invernadero con calefacción Lexan, o tan sencillo como unos cuantos maceteros colocados en frente a una ventana orientada al sur (si estás al norte del ecuador) donde las plantas pueden absorber la luz del sol desde el amanecer hasta la puesta del sol. Algunos cultivadores creen que la luz natural, aunque sea a través de un cristal, es lo mejor para las plantas. Un estudio con grandes ventanales que lleguen hasta el suelo puede ser fantástico; esto ayudará a mantener las plantas lo más cercano al suelo, porque el dióxido de carbono exhalado por los residentes (también mascotas, incluso plagas y parásitos) al ser más pesado va a los niveles más bajos, alimentando a las plantas.

 

Sistemas cerrados

Mientras que los sistemas de crecimiento como invernaderos y los situados en ventanas que usan la luz natural son probablemente los más preferidos, muchos cultivadores en interior se enfrentan también al problema de tener sus cultivos expuestos al mundo a través de paneles de vidrio o plexiglás. Dónde esto supone un problema, se hace necesario crear completamente un sistema de crecimiento artificial en el cual todos los elementos necesarios para alentar el máximo crecimiento y contenido de THC de las plantas son suministrados por el cultivador.

Los sistemas completamente cerrados son los preferidos por muchos cultivadores que son muy buenos, incluyendo a profesionales sancionados legalmente por operaciones comerciales, porque tienen el potencial de aprovechar el entorno y convertirlo en uno que mejore e incluso mute las plantas. Las plantas mutadas intencionalmente crecen en sistemas cerrados convirtiéndose en las numerosas y a menudo extravagantes variedades y de aspecto diferente que están disponibles por las empresas comerciales de semillas. Tengo que admitir que la potencia de algunos cogollos crecidos en interior es muy buena, porque los cultivadores con experiencia no sólo pueden manipular solamente el suministro de nutrientes para producir el equivalente botánico de un atleta realzado con esteroides sino que también pueden prolongar la estación de crecimiento más allá de cualquier cosa encontrada en la tierra. Ellos pueden modificar los "días", la duración de la luz y de la oscuridad, en cualquier combinación deseada (como veinticinco horas seguidas de luz seguidas por 6 horas de oscuridad durante un período de 12 meses).

 

Operación Habitación de Cultivo

Gestionar una habitación de cultivo es mucho más fácil que crecer en exterior porque todo lo que necesitas se encuentra convenientemente en una zona accesible. Sigue las mismas instrucciones que se ofrecen para el suelo, fertilizantes e instrucciones de riego en estos artículos, proporciona a las plantas que están creciendo abundante luz desde que son brotes hasta que alcanzan la madurez y arranca las hojas para estimular la producción de THC.

La duración normal de luz y oscuridad para las plantas en crecimiento es de veinte horas de luz y una temperatura ambiente de unos 21º C, seguidas por 4 horas de "reposo", durante el cual las plantas continúan creciendo mientras descansan. Cuando las plantas alcancen la altura deseada, reduce las horas de luz y de oscuridad a doce y doce (algunos cultivadores alternan los tiempos más allá de lo normal con ciclos de veinticuatro horas) para hacerles creer que han llegado los días cortos de otoño. Menos horas de luz inducen a las plantas a florecer, cogollos, y a polinizar en preparación para lo que ellas perciben como el inicio del invierno.