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Necesidades básicas de iluminación - Marihuana Exterior

I love marihuana luz exterior

Marihuana iluminación

La marihuana es una planta a la que le encanta el sol y alcanzará un gran tamaño si se le proporciona el suficiente contacto solar. Aún así, como la marihuana es también una planta resistente y duradera, los cultivadores han sido capaces de obtener cogollos de plantas de marihuana con sólo la luz del cielo.

La luz del sol estimula la producción de hojas y tallos, los cuales a su vez permiten a la planta retener más luz, en definitiva, la conduce a un mayor crecimiento, a una mayor cosecha y a una mejor hierba. Si tus plantas de marihuana no reciben la luz de sol adecuada, ninguna cantidad de nutrientes o de agua compensará esta crucial diferencia.

 

Mientras que la luz es necesaria para el crecimiento, es la oscuridad lo que realmente provoca la floración en una planta de marihuana madura. Una vez que la planta madura recibe una mínima cantidad ininterrumpida de oscuridad, durante una semana o así, esto le indica a la planta que que la estación de crecimiento ha terminado.  La planta madura de marihuana empezará a convertir su energía de crecimiento en floración. Este es el motivo por el cual es mejor cultivar tan pronto como sea posible en primavera tus plantas de marihuana pues recibirán la máxima cantidad de luz posible y podrán por tanto gastar la mayor parte de su vida en el ciclo de producción.

 

Lo mejor es intentar plantar tus plantas en un lugar donde reciban la luz del sol durante el mayor período de tiempo posible. A mediados de la temporada de crecimiento, cuando los días son más largos, el sol puede brillar durante 12 horas o más por día. Tu objetivo es encontrar un lugar como un claro, libre de árboles u otros obstáculos que puedan privar a tus plantas de la captura de los rayos del sol y puedan usarlos como energía para crecer.

Los sitios orientados al sur son normalmente los mejores en el hemisferio norte y al revés para aquellos que viven en el hemisferio sur. Esto no será posible para todo el mundo debido a las otras preocupaciones como la seguridad o el acceso al agua. En este caso, asegúrate de que tu planta de marihuana reciba al menos cinco horas de luz directa y cinco horas de luz indirecta cada día. Si debes elegir entre el sol de la mañana y el de la tarde, entonces, la idea generalizada es que el sol de la mañana es mejor para el crecimiento.

 

Algunos cultivadores de marihuana de las regiones del norte experimentan un problema distinto: la oscuridad juega un enorme factor en las regiones septentrionales. Como las noches son cortas, las plantas de marihuana no tienen tiempo suficiente para florecer antes de que llegue el otoño y, con ello, las primeras heladas. Para estos cultivadores, es necesario que sea posible estimular una noche más larga para provocar la floración. En este caso un invernadero u otro recinto pueden ser la única manera de cultivar en exterior. Por favor, ten en cuenta que la oscuridad debe ser absoluta pues cualquier luz que reciba la planta de marihuana, por muy pequeña que sea, paralizará la floración y reanudará el crecimiento vegetativo.

Los cultivadores de cannabis cerca del ecuador o en otras regiones meridionales con largos períodos de oscuridad (más de diez horas consecutivas por noche) pueden encontrarse con que sus plantas florecen demasiado pronto. Esto es mucho más fácil de tratar pues es más difícil retener la luz ya que siempre hay luz.

 

De cualquier modo, es importante recordar que la luz la tomaremos en referencia al ciclo vital entero de la planta, pues son importantes ambas etapas, tanto la de crecimiento vegetativo como la de floración. Una de las grandes ventajas de cultivar en exterior es que suponiendo que hayas elegido un lugar fantástico para las plantas de marihuana, el sol y los cambios de estaciones harán el resto.