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Plagas de la marihuana: Pseudococcidos

I love marihuana cochinillas

Pseudococcidos

 Los machos y las hembras de los pseudococcidos tienen funciones distintas en el mundo de los insectos.  El único propósito de los machos adultos es el de fecundar a la hembra.  Los machos tienen alas mientras que las hembras pueden tener patas pero no tienen alas.  Ambos crecen hasta no ser más grandes del tamaño de una uña humana.

Las hembras de pseudococcidos se adhieren a las fisuras de la planta y forman una capa cerosa sobre sus cuerpos a modo de protección mientras chupan los jugos de la planta huésped.  Prefieren la compañía de las hormigas porque actúan como pequeños soldados protegiendo a los pseudococcidos de los depredadores y parásitos.  Si no tienes hormigas probablemente no tengas un problema de pseudococcidos.

La presencia de pseudococcidos en tus plantas de marihuana se indica por la presencia de un conjunto de bolas hinchadas de color blanco que aparecen aglomeradas en los tallos o en las fisuras.   Las infestaciones pequeñas no producirán mucho daño, sin embargo, deberían controlarse para evitar la caída de las hojas de tus plantas de cannabis.

La respuesta de la madre naturaleza para controlar a los pseudococcidos es la mariquita.  Si las mariquitas no están presentes puedes rociar las plantas con un chorro de agua a presión.  Esto desalojará a los insectos hinchados pero no los eliminará.  También puedes quitarlos con un paño; asegúrate de aplastarlos en la tela de tal forma que no puedan encontrar un nuevo hogar.  Si te sientes lo bastante sádico y pasas un buen tiempo, sumerge un bastoncillo para los oídos en alcohol o acetona (quita esmaltes) y échalos fuera de la planta.

 

 

Además de los controles físicos mencionados antes, existen algunos tratamientos orgánicos que puedes usar para deshacerte de la plaga en forma de jabones y aceites.  Rociar las plantas con aceite de nim, canela o ajo ayudará a controlar la población.  (Consulta las secciones de orugas, pulgones y moscas blancas para las recetas)  Rocía la planta a conciencia, especialmente por debajo de las hojas.  Aplica el aceite en días nublados o cuando el sol se haya puesto en marcha para conseguir el máximo efecto.

Para hacer tu propio lote de jabón insecticida añade cinco cucharadas soperas de jabón de Castilla puro y dos cucharadas soperas de aceite de oliva en cuatro litros de agua.  Al añadir el aceite se logra que la solución se adhiera a la planta durante mayor tiempo.  Si el agua es dura, utiliza agua embotellada para evitar la aparición de manchas de agua feas en tus plantas.  Puedes añadir también una cucharadita de ajo o de pimienta roja molida para repeler en el futuro a estos insectos devoradores.  Llena un pulverizador y ve a la ciudad a tus plantas de marihuana.

 

 

Esto más o menos trata los pequeños bichos que pueden dañar tu cultivo de marihuana.  Sin embargo, esto no es todo amigos.  Vamos a ascender en la cadena alimenticia un poco y ver lo que otros culpables pueden estar al acecho con la esperanza de comer con Mari Juana en el próximo artículo.