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Problemas Cardiovasculares: Efectos Adversos De La Marihuana

I love marijuana cardiovascular issues

Problemas cardiovasculares

Inmediatamente después de fumar, el THC incrementa el ritmo cardíaco entre 30 y 60 latidos por minuto. Esta condición, conocida como taquicardia, puede durar una hora o más. Esto no supone un peligro para aquellas personas que cuentan con un estado de salud normal y técnicamente equivale a un ritmo cardíaco acelerado causado por una actividad física como puede ser correr o jugar al tenis. Sin embargo, puede ser un problema si tienes problemas de corazón. Algunos pacientes de corazón experimentan dolores en el pecho y otros malestares circulatorios después de fumar marihuana. Si esto ocurre deben parar y consultarlo, obviamente, con su médico.

Un estudio reciente retrospectivo en pacientes que habían sufrido con anterioridad ataques de corazón mostró un aumento del riesgo de mortalidad entre aquellos que continuaron usando marihuana (similar al riesgo relacionado con el consumo de alcohol). El estudio desveló una mortalidad ligeramente superior en los pacientes que consumían con regularidad en comparación con aquellos que lo hacían de forma ocasional. Incluso así, el riesgo aplicado a las muertes causadas tanto por problemas cardiovasculares o no se queda en un punto en el que las conclusiones no están muy claras así como la relación entre el estrés cardíaco y el consumo de marihuana (Mukamal).

Los consumidores frecuentes pueden desarrollar una tolerancia a la taquicardia. Las drogas prescritas como beta bloqueadores son recetados frecuentemente para la presión arterial alta, otras enfermedades circulatorias y pueden impedir las taquicardias. Si te preocupa que la marihuana pueda inducir taquicardia puedes encontrar útil pedirle a su médico que le prescriba beta bloqueadores.

La taquicardia está más relacionada con los efectos anticolinérgicos del cannabis. La sección colinérgica del sistema nervioso ayuda a regular los latidos del corazón, el ritmo sanguíneo, la temperatura corporal y otras funciones. Estos efectos anticolinérgicos pueden encontrarse en muchas otras drogas como la nortriptilina, un antidepresivo común. Si se combina, el THC con medicamentos como la nortriptilina puede producir síntomas de taquicardia.

El THC puede afectar a la presión arterial, pero no en un patrón claro y consistente. No es raro que el THC produzca aumentos modestos de la presión arterial durante los primeros minutos, seguido del correspondiente descenso. Normalmente, el THC provoca un aumento leve de la presión arterial mientras se permanece acostado y se reduce al estar de pie. Sin embargo, esto no sucede en todas las personas.

A menudo, la marihuana provoca desmayos al levantarse o acostarse de manera brusca —una condición conocida como hipotensión postural. Se sabe que algunos consumidores de marihuana se han desmayado al encontrarse "bajo los efectos" de la marihuana. Una de las raras muertes relacionadas con la marihuana fue la de un hombre que se rompió el cráneo al desmayarse y golpearse con la bañera por haberse colocado demasiado. Si sientes mareos o desmayos lo mejor es sentarse o acostarse lo más pronto posible. En ese momento, espera a que se pase la sensación e incorpórate gradualmente.

Hay estudios que indican que los endocannabinoides del cuerpo desempeñan un papel en la modulación de la presión sanguínea que con fuertes dosis de canabinoides tienen propiedades hipotensoras (reductores de la presión). Esto no ha sido demostrado aún en estudios médicos en personas. Un consumidor puede encontrarse con que el THC puede bajarle la presión arterial en una ocasión y aumentarla en otra. Los consumidores crónicos pueden desarrollar cierta tolerancia.

Para algunos pacientes, el THC ayuda claramente en la prevención de la hipertensión (presión arterial alta). Un ejemplo de esto es Steve Kubby, un paciente abogado de California, quien utilizaba la marihuana para regular y controlar un tipo de cáncer suprarrenal que con normalidad es mortal. Sin el THC, el tumor de Kubby genera un aumento de la adrenalina que provoca que su presión arterial se dispare. Aunque su condición es atípica, Kubby ha sido capaz de prevenir la hipertensión por medio del uso crónico de la marihuana o del Marinol.

Muchos otros pacientes hipertensos cuentan que han sido de regular su presión sanguínea con el uso frecuente de la marihuana. John informa:

"Hace diez años se me diagnostico presión arterial alta. De hecho era muy alta (150-160 sobre 95) y estaba destrozando mi único riñón. Cuando era niño, era hiperactivo y empecé a fumar hierba para mejorar en la escuela. Me ayudo a centrarme. Hice una prueba médica por mi cuenta. Hace poco menos de 2 años que volví a fumar. Mi presión arterial ha permanecido de forma constante por debajo de 130/85 y algunas veces por debajo de 120/56. Además, ha cambiado mi actitud ansiosa y agresiva por una más cariñosa, amable, paciente y  recta. En resumen, consumir marihuana ha salvado mi riñón, mi vida, mi salud y mi familia".

Aún así, las encuestas de consumidores crónicos no han encontrado realmente una correlación estadística significativa entre consumir marihuana y la presión arterial.

En el informe de 1982 de la Academia Nacional de Ciencias (ANC) titulado "Marihuana y salud" advirtió:

"Fumar marihuana causa cambios en el corazón y en la circulación que son características de la tensión". Pero no hay pruebas de que ejerza un efecto permanente perjudicial en el sistema cerebrovascular normal".

"La situación es bastante diferente en un consumidor con un corazón anormal. Hay bastantes evidencias de que la marihuana incrementa el trabajo que debe realizar el corazón. Este incremento en la carga de trabajo del corazón es peligrosa para pacientes con hipertensión, enfermedades cerebrovasculares y aterosclerosis coronaria".

Los peligros informados por la ANC parecían considerablemente exagerados en relación a la hipertensión, especialmente considerando que vivimos en una sociedad en la que el hombre con enfermedades cardiovasculares son recetados rutinariamente con medicamentos para la disfunción eréctil. No se han detectado muertes atribuidas al consumo propio de marihuana por crisis hipertensivas. Sin embargo, cuando se combina con drogas más peligrosas como la cocaína la situación puede ser menos clara.

De manera equivocada, la Sociedad Americana de Glaucomas expresó exactamente la preocupación opuesta acerca de la presión arterial:

"Desde el punto de vista de la gestión de los glaucomas... lo reacción adversa más preocupante es la hipotensión sistemática (baja presión arterial), la cual se ha observado con el consumo oral e intravenoso de canabinoides así como por inhalación de marihuana."

Estos puntos de vista paradójicos e inconclusos pueden hacer que los pacientes de corazón tengan recelos de probar la marihuana. Lo mejor es hablar con tu médico y controlar de manera exacta como reaccionas a la marihuana.

Un reciente e intrigante estudio en animales indicó que el cannabidiol podría proteger el corazón (Durst). Ya hemos visto que el CBD es un ingrediente no psicoactivo en el cannabis que aparece realmente solo en altas concentraciones en variedades de cáñamo y en preparaciones especiales como el espray de GW Sativa. El CBD también parece poseer potentes efectos antiinflamatorios. En el estudio animal, las ratas que fueron tratadas con CBD experimentaron una considerable protección contra daños cardiovasculares relacionados con los ataques al corazón.

Robert