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Requisitos básicos del suelo - Marihuana Exterior

I love marihuana requerimientos de suelo

Marihuana requisitos del suelo

El suelo en el que tu planta de cannabis está plantada juega, a todas luces, un papel importante en cuanto cómo de bien va a crecer tu planta y sus cosechas. El mejor suelo, idealmente, será aquel que sea blando en tus manos, drene bien la lluvia y sea rico en nutrientes. Si estas pensando en plantar la marihuana en maceteros grandes, entonces esto resultará más fácil, pues puedes comprar incluso abono o fertilizantes que proveerán una rica base de nutrientes a las plantas. Si vas a plantar las semillas de cannabis en un lugar más natural, el suelo necesitará un poco de preparación y de pruebas para hacerlo más apto a tus cultivos. De cualquier forma, la marihuana requiere una gran cantidad de nutrientes a lo largo de su ciclo de vida para producir una gran cosecha. Cuantos menos nutrientes, luz o agua reciba tu planta, menor será la marihuana que coseches. Los tres nutrientes básicos son: nitrógeno (N), potasio (K) y fósforo (P).

Cualquier fertilizante adquirido en tienda debería mostrar los porcentajes de cada uno de estos nutrientes en la parte frontal del paquete en cifras grandes. Estos siempre son listados en el orden N-P-K. Estos nutrientes deben estar siempre disponibles para que tus brotes se conviertan en unas plantas de marihuana potentes, sanas y maduras.

 

Tu reto, el crecimiento, es controlar y mantener estos nutrientes en el suelo durante todo el ciclo de vida de la planta. Esto debería ser más fácil si estás usando un fertilizante adquirido en una tienda y plantado en macetas porque la mezcla ya contendrá el pH balanceado (pH7, ni demasiado ácido ni muy alcalino).Aún así, las plantas de marihuana pueden empezar a exhibir deficiencias en uno o más de los nutrientes porque las plantas no los usan de forma uniforme. En esta situación, deberás suplir los nutrientes agotados ya sea por medio del suministro en agua o de forma directa en la tierra.

El aspecto y el tacto de la planta serán la señal en la que fijarse para saber sus carencias. Una de las principales desventajas de plantar en macetas es que tú eres el encargado de proveer todos los nutrientes que la planta de marihuana necesita hasta que las raíces no sean capaces de encontrarlas en la tierra existente. Además, el tamaño de la maceta regulará la cantidad de tierra en la que tu planta crecerá al igual que regulará el tamaño y la fuerza con la que tu planta pueda crecer. La ventaja de plantar en macetas es que tienes probablemente el control de todos los nutrientes que la planta puede recibir.

 

Si piensas plantar en una maceta debes tener en cuanta un par de cosas en cuanto al envase. Los cultivadores de cannabis han usado una amplia variedad de envases, pero la regla general es que, cuanto más ligero sea, mejor; por si necesitas mover tus plantas. Los cubos de plástico con capacidad para 20 litros, los cuales podemos encontrar en cualquier producto para restaurantes; funcionan bastante bien siempre que no hayan sido usados para almacenar petróleo o cualquier otra sustancia tóxica o altamente ácida. Las macetas de barro son pesadas, innecesariamente costosas y además, absorben la humedad que podría ser usada por tus plantas. Si las utilizas, asegúrate de rociar la maceta con agua cada vez que riegues, especialmente durante los meses de verano. Las tiendas de jardinería venden, además, bolsas de crecimiento, las cuales son lo suficientemente robustas para contener una buena cantidad de tierra y son resistentes en el caso de que necesites moverla de sitio; sin embargo, extrema las precauciones en caso de moverlas pues podrías dañar las raíces. Esto frenaría el crecimiento de la planta pues centraría sus esfuerzos en reparar las raíces dañadas. Asegúrate de haber hecho agujeros de drenaje en la parte inferior del envase de tal forma que el exceso de agua no pudra tu planta de marihuana, estos no deben ser muy grandes ya que de lo contrario la tierra saldría por ellos.  Otro consejo es poner un par de rocas o cualquier otro objeto sólido con la tierra para que ayude a drenarla, pero no te pases haciéndolo.

 

Si estas cultivando directamente en un suelo natural lo mejor es tener un conocimiento básico sobre que tipo de suelo tienes y que crece en las inmediaciones. Hay tres clases principales de suelo: arcillosos, arenosos y margosos. Una buena forma de determinar que tipo de suelo es con el que cuentas es preguntar en una tienda de jardinería local que tipo de suelo es el más común en esa zona o simplemente llévales una muestra. Normalmente será una mezcla de las clases que te hemos comentado, decantándose más por una clase que por otra.