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Solución de los problemas de plagas y parásitos de las plantas de marihuana

I Love Marihuana Plagas y Parásitos

Plagas de las plantas de marihuana

La marihuana o el cannabis es una planta con flor que crece hasta los 4 metros de altura y son tanto macho como hembras.  El cannabis es una planta anual, lo que quiere decir que crece de abril a septiembre. La marihuana crece bien en climas cálidos.  Es la planta hembra la que produce las flores.  La floración se alcanza de mejor forma cuando la planta de cannabis recibe partes iguales de luz y oscuridad.  La marihuana puede cultivarse en interior en "habitaciones de cultivo" con luz artificial o en exterior, en condiciones de luz natural.  Estas requieren un poco de fertilización además de nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre.

Como una planta con flor, el cannabis es susceptible a las plagas como cualquier otra planta de jardín.  No se recomienda usar pesticidas en las plantas de marihuana, no solo por motivos medioambientales sino debido al daño que pueden provocar en los seres humanos una vez se ingiera o se inhale.  Si no deseas aplicar tratamientos orgánicos o disuasorios para controlar las plagas, utiliza solo aquellos pesticidas etiquetados como "seguros para usar en cultivos alimentarios" ya que el cannabis es considerado como tal debido a su uso final.

 

 

Sin embargo, la intención de este artículo es proporcionar medios efectivos de control o prevención de plagas orgánicos.

La mayoría de las plagas que afectan al crecimiento del cannabis son insectos mientras que babosas, roedores, pájaros y mamíferos pueden verse atraídos a la planta durante ciertos períodos de crecimiento.  Más de trescientos tipos de insectos se han observado en las plantas de marihuana, sin embargo, muy pocos de ellos realmente causan daño en el cultivo.  De hecho, se sabe que el cannabis es tolerante a las plagas, sin embargo, ninguna forma de vida en este planeta es inmune a las plagas o a las enfermedades.  Examinaremos las plagas perjudiciales y aquello que puedes hacer con ellas más adelante en este libro.  En primer lugar ofreceremos algunos consejos en la defensa general que puedes proporcionar por medio de simples medidas tomadas en el momento inicial de plantar el cultivo.

Existen algunas técnicas que puedes aplicar en el momento de plantar tu jardín que combatirán de forma natural muchos tipos de plagas a través de la implementación de la causa-efecto de la madre naturaleza.  Estos consejos deberían utilizarse para ahorrarte tiempo y esfuerzos en la lucha contra los huéspedes indeseados de tu cultivo de cannabis o de cualquier jardín para dicho propósito.  Dado que raramente se producen plagas en interior de forma natural pues provienen del exterior, nuestra conversación se centrará en la marihuana cultivada en exterior y las posibles amenazas que puedes encontrarte.

 

 

Cuándo se prepara el suelo para la plantación, mezcla compost orgánico con el suelo existente.  Esto creará calor en el sistema de raíces, favoreciendo el crecimiento y proporcionando un hogar para los gusanos los cuales trabajarán duro para hacer el suelo rico en nutrientes.  Deja el suelo mezclado unido durante unas semanas antes de introducir las plantas o los plantones con el fin de evitar "quemar" las plantas.  Una vez en el lugar, cubre la zona recién plantada con una capa de 7 a 10 cm de mantillo.  Esto favorece la retención del agua y proporciona a ranas y sapos un refugio al que pueden llamar hogar durante el día.  Por la noche, estos beneficiosos anfibios saldrán por la noche y se darán un banquete con los insectos nocturnos.  Al implementar este sistema desde el principio, gastarás menos tiempo regando y tendrás una patrulla antiplagas.

Otro freno natural de plagas es intercalar caléndulas en todo el cultivo de cannabis.  Muchas plagas son repelidas de forma natural por las caléndulas.  Estas requieren pocos cuidados lo cual ahorra tiempo a largo plazo.  Las caléndulas desprenden un fuerte aroma que repele a muchos insectos normalmente atraídos por las plantas en flor y las verduras.  Los insectos voladores, los escarabajos, los ácaros e incluso los conejos no soportan dicho olor y se mantendrán alejados de tu cultivo.  Además, las raíces de las caléndulas liberan una sustancia química llamada alfa-tertienilo la cual daña y repele a los nematodos.  Los nematodos pueden provocar grandes pérdidas de cultivos.

 

 

El cultivo por grupos, es decir, plantar las plantas en base a patrones de crecimiento y de necesidades nutricionales similares no solo ayudará a disimular tu cultivo sino que alentará a los insectos beneficiosos en la ayuda a combatir aquellos que causan un detrimento.

Estos consejos de plantación preventivos te ayudarán a evitar plagas dañinas pero no mantendrán totalmente a salvo tu jardín de sufrir daños.  Ahora vamos a ver que criaturas tienen más probabilidades de invadir tu cultivo por orden de gravedad, y a ofrecer métodos naturales u orgánicos que puedes implementar con el fin de salvar tus plantas.